En el inocente remolino
giraba
sintiendo cómo la sal me buscaba
sin atravesarme
el desborde
después de sumergirme
¡acá estoy!
¡acá sigo!
sé que me ven desde allá
alguna vez me vieron
¿me recuerdan?
me solté sola
y un viento subterráneo empezó a soplar
adentro mío
también una pregunta
aún impronunciable,
su sombra retumbaba
cada palabra un eslabón
bajaba
creía que no se podía más
y que tampoco importaba
tiempo después se arrimó un signo
luego del estancamiento náufrago
esas palabras inmóviles
sintieron electricidad
ese viento que hundía
ahora transformado en signo
desató las palabras
hasta la superficie
jueves, 31 de octubre de 2013
lunes, 8 de abril de 2013
mi un vestido y un amor
un teamo niño
desde un lugar que habité hace un par de años
es insólito
porque desde aquella angustia
-tan gris-
es inimaginable
uno no se pone a pensar
lo que es la salud/ el amor
se me complica
analizar equilibrios múltiples
porque son tan inquietas
esas velitas que viajan por la sangre
variadas, simples
cada momento
que no es un año
que no es un horóscopo
que es un latido
una línea que recorre mis polos/ ojos/ labios
es un vestido nuevo
que busca ser entendido
sacarse el vestido viejo
resignificar
clichés psicológicos
duelos y deseos
abrirte la puerta
sin importar las vicisitudes
de mi cuerpo
la profundidad de mis miedos
las metas, los pozos, las dudas
nuevo vestido
nuevo amor
desde un lugar que habité hace un par de años
es insólito
porque desde aquella angustia
-tan gris-
es inimaginable
uno no se pone a pensar
lo que es la salud/ el amor
se me complica
analizar equilibrios múltiples
porque son tan inquietas
esas velitas que viajan por la sangre
variadas, simples
cada momento
que no es un año
que no es un horóscopo
que es un latido
una línea que recorre mis polos/ ojos/ labios
es un vestido nuevo
que busca ser entendido
sacarse el vestido viejo
resignificar
clichés psicológicos
duelos y deseos
abrirte la puerta
sin importar las vicisitudes
de mi cuerpo
la profundidad de mis miedos
las metas, los pozos, las dudas
nuevo vestido
nuevo amor
domingo, 10 de marzo de 2013
el viento me descompone el peinado
más despeinada de lo que me permito
el pampero juega con mi flequillo
mientras intento desayunar
y no pensar
juega como yo, con la superficie
sin querer rasgar más allá
lo miro, no a los ojos
sí sus pestañas
sí la sonrisa que me apunta
sincera
él sábe llegar
a cualquier parte de mí
yo sigo dormida
mientras el sol me quema las piernas
escucho a mamá de fondo
parece que aún no sabemos todo de los dos
pero casi que sí
me lee enseguida
y ya piensa qué no preguntarme
porque la respuesta ya está en mis hombros
mi aire
él sigue siendo transparente
aún así
más astuto
más despeinada de lo que me permito
el pampero juega con mi flequillo
mientras intento desayunar
y no pensar
juega como yo, con la superficie
sin querer rasgar más allá
lo miro, no a los ojos
sí sus pestañas
sí la sonrisa que me apunta
sincera
él sábe llegar
a cualquier parte de mí
yo sigo dormida
mientras el sol me quema las piernas
escucho a mamá de fondo
parece que aún no sabemos todo de los dos
pero casi que sí
me lee enseguida
y ya piensa qué no preguntarme
porque la respuesta ya está en mis hombros
mi aire
él sigue siendo transparente
aún así
más astuto
miércoles, 6 de marzo de 2013
no me busques en otros nombres
ni en fragmentos
tu espacio/ tu sombra
exiliados
y aún me sentís
me explicás
no vas conmigo
me buscás
llevarme en tus palabras
que no leo, no escucho
no
no voy con vos
cargás a tu hombría
mis fantasmas
tu azar, tu espalda
pasada pasada de vuelvas
no ne busques
con tu aliento a pérdida
desesperado
y sin dolor
ni en fragmentos
tu espacio/ tu sombra
exiliados
y aún me sentís
me explicás
no vas conmigo
me buscás
llevarme en tus palabras
que no leo, no escucho
no
no voy con vos
cargás a tu hombría
mis fantasmas
tu azar, tu espalda
pasada pasada de vuelvas
no ne busques
con tu aliento a pérdida
desesperado
y sin dolor
domingo, 3 de febrero de 2013
deseo
me paralizo
arranco
me adelanto
me resbalo
me arde el pecho
vuelvo a pisar
me quedo
apagada
respiro y me escucho
tildada
(reiniciar)
soy ordenada
y ordenadora
"a tus órdenes, yo"
¡cambiá!
¡cambiá!
¡cuidate!
¡arreglate!
¡sonreí!
deseo
¡deseo!
(pensando)
(se tildó, ¿no ves el relojito?)
me espero, aunque no me tengo mucha paciencia
me colmo
me prometo tantas cosas
y me canso
la revolución cibernética
el boom cognitivista
kaput el corazón
las semejanzas son tan externas
y aún así
me comparo con una computadora
hasta que algo duele
¿fallas?
¿heridas?
inicio
apagar
me paralizo
arranco
me adelanto
me resbalo
me arde el pecho
vuelvo a pisar
me quedo
apagada
respiro y me escucho
tildada
(reiniciar)
soy ordenada
y ordenadora
"a tus órdenes, yo"
¡cambiá!
¡cambiá!
¡cuidate!
¡arreglate!
¡sonreí!
deseo
¡deseo!
(pensando)
(se tildó, ¿no ves el relojito?)
me espero, aunque no me tengo mucha paciencia
me colmo
me prometo tantas cosas
y me canso
la revolución cibernética
el boom cognitivista
kaput el corazón
las semejanzas son tan externas
y aún así
me comparo con una computadora
hasta que algo duele
¿fallas?
¿heridas?
inicio
apagar
lunes, 13 de agosto de 2012
venía pensando en esa canción...
"cuando ya me empiece a quedar solo"
cuando ya quiera sentarme sola a almorzar
cuando busque el asiento individual en el colectivo
cuando no me anime a preguntar algo en la calle
cuando cierre la puerta de mi dormitorio
de mi casa
y tire las llaves por la ventana
miraría el techo
imaginaría
cuando no pueda ni tocarme
ni con mis manos
ojos
ni rozar mi cara con mis hombros
en fin, soportar mi propia piel
cuando no acepte ese mismo aire
que vuelve de mí
¿qué quedaría?
el atrás
el presente sería tan tan tan continuo
tan árido, horizontal
que desaparecería la palabra
los símbolos
o directamente
el mundo
domingo, 12 de agosto de 2012
te quitás ese humor de tapa de revista y volvés a verte a vos.
los días son como páginas, ¿no?
andá a saber de qué libro
quisiera besar esas palabras
lejanas
que se ven minúsculas
y fueron como orcas
orquídeas
y deseos
aunque sea domingo
esta vez
sólo por hoy
¿quién te habrá enseñado
a mirar hacia atrás?
esas palabras picantes
que de a poco fueron perdiendo burbujas
como promesas de la infancia
de mamá o de papá
ese dolor de veintiuno
númeropalabra
que se destapa los domingos
cuando me miro como puedo
a los ojos
a mi cuerpo entero
a mi espalda (que es tan como la de mi abuela)
encima siempre termino ordenando mi dormitorio
es domingo, a reinventarse
mientras el sol me da en la cara
mis hermanos juegan a todo lo que encuentran
y a un mate con amiga nunca se le dice que no
el novio con la familia
es domingo, domingo de familia
(¿familia y amor no son compatibles?)
y creo que de tanto leer Benedetti
me voy a exiliar
pero es domingo
dejemos el tiempo pasar
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