jueves, 31 de octubre de 2013

En el inocente remolino
giraba
sintiendo cómo la sal me buscaba
sin atravesarme

el desborde
después de sumergirme
¡acá estoy!
¡acá sigo!
sé que me ven desde allá
alguna vez me vieron
¿me recuerdan?

me solté sola
y un viento subterráneo empezó a soplar
adentro mío

también una pregunta
aún impronunciable, 
su sombra retumbaba 
cada palabra un eslabón

bajaba
creía que no se podía más
y que tampoco importaba

tiempo después se arrimó un signo
luego del estancamiento náufrago
esas palabras inmóviles
sintieron electricidad 

ese viento que hundía
ahora transformado en signo
desató las palabras
hasta la superficie






lunes, 8 de abril de 2013

mi un vestido y un amor

un teamo niño
desde un lugar que habité hace un par de años
es insólito
porque desde aquella angustia
-tan gris-
es inimaginable

uno no se pone a pensar
lo que es la salud/ el amor

se me complica
analizar equilibrios múltiples
porque son tan inquietas 
esas velitas que viajan por la sangre
variadas, simples

cada momento 
que no es un año
que no es un horóscopo
que es un latido
una línea que recorre mis polos/ ojos/ labios
es un vestido nuevo
que busca ser entendido

sacarse el vestido viejo
resignificar
clichés psicológicos
duelos y deseos

abrirte la puerta
sin importar las vicisitudes 
de mi cuerpo
la profundidad de mis miedos
las metas, los pozos, las dudas
nuevo vestido
nuevo amor





domingo, 10 de marzo de 2013

el viento me descompone el peinado
más despeinada de lo que me permito 
el pampero juega con mi flequillo
mientras intento desayunar
y no pensar

juega como yo, con la superficie
sin querer rasgar más allá

lo miro, no a los ojos
sí sus pestañas
sí la sonrisa que me apunta
sincera

él sábe llegar
a cualquier parte de mí
yo sigo dormida 
mientras el sol me quema las piernas
escucho a mamá de fondo 

parece que aún no sabemos todo de los dos 
pero casi que sí
me lee enseguida
y ya piensa qué no preguntarme
porque la respuesta ya está en mis hombros
mi aire

él sigue siendo transparente
aún así 
más astuto

miércoles, 6 de marzo de 2013

no me busques en otros nombres
ni en fragmentos

tu espacio/ tu sombra
exiliados
y aún me sentís 
me explicás 

no vas conmigo
me buscás
llevarme en tus palabras
que no leo, no escucho 

no
no voy con vos 
cargás a tu hombría
mis fantasmas
tu azar, tu espalda 
pasada pasada de vuelvas

no ne busques
con tu aliento a pérdida
desesperado 
y sin dolor




domingo, 3 de febrero de 2013

deseo
me paralizo
arranco
me adelanto 
me resbalo
me arde el pecho
vuelvo a pisar

me quedo
apagada 
respiro y me escucho
tildada 

(reiniciar) 

soy ordenada
y ordenadora
"a tus órdenes, yo"

¡cambiá!
¡cambiá!
¡cuidate!
¡arreglate!
¡sonreí!

deseo
¡deseo!

(pensando)
(se tildó, ¿no ves el relojito?)

me espero, aunque no me tengo mucha paciencia 
me colmo 
me prometo tantas cosas
y me canso






la revolución cibernética
el boom cognitivista
kaput el corazón 

las semejanzas son tan externas
y aún así
me comparo con una computadora
hasta que algo duele

¿fallas? 
¿heridas? 

inicio
apagar



lunes, 13 de agosto de 2012

venía pensando en esa canción...

"cuando ya me empiece a quedar solo"

cuando ya quiera sentarme sola a almorzar
cuando busque el asiento individual en el colectivo
cuando no me anime a preguntar algo en la calle
cuando cierre la puerta de mi dormitorio
de mi casa
y tire las llaves por la ventana

miraría el techo 
imaginaría 

cuando no pueda ni tocarme
ni con mis manos
ojos 
ni rozar mi cara con mis hombros
en fin, soportar mi propia piel

cuando no acepte ese mismo aire
que vuelve de mí 

¿qué quedaría?

el atrás

el presente sería tan tan tan continuo
tan árido, horizontal
que desaparecería la palabra
 los símbolos
o directamente
el mundo
 




domingo, 12 de agosto de 2012

te quitás ese humor de tapa de revista y volvés a verte a vos.

los días son como páginas, ¿no?
andá a saber de qué libro

quisiera besar esas palabras 
lejanas
que se ven minúsculas
y fueron como orcas
orquídeas
y deseos

aunque sea domingo
esta vez
sólo por hoy

¿quién te habrá enseñado
a mirar hacia atrás?

esas palabras picantes
que de a poco fueron perdiendo burbujas
como promesas de la infancia
de mamá o de papá

ese dolor de veintiuno 
númeropalabra 
que se destapa los domingos
cuando me miro como puedo
a los ojos
a mi cuerpo entero
a mi espalda (que es tan como la de mi abuela)

encima siempre termino ordenando mi dormitorio
es domingo, a reinventarse
mientras el sol me da en la cara
mis hermanos juegan a todo lo que encuentran
y a un mate con amiga nunca se le dice que no 

el novio con la familia
es domingo, domingo de familia
(¿familia y amor no son compatibles?)

y creo que de tanto leer Benedetti 
me voy a exiliar 

pero es domingo
dejemos el tiempo pasar